Para Sandra Ibarra superar el cáncer fue una victoria personal doble; hoy, se ha convertido en un objetivo vital múltiple. Ella superó el cáncer en dos ocasiones, ahora trabaja a diario para que todos podamos escuchar, como ella misma dice, “Las palabras mágicas : el cáncer se puede curar.” Cita Sandra Ibarra a Paulo Coelho -que colabora con su Fundación- para afirmar que ha convertido la solidaridad frente al cáncer en su Leyenda Personal.
Activista desde hace 23 años, cuando fue diagnosticada por primera vez de leucemia linfoblástica aguda, Sandra Ibarra reinvindica el carácter y el valor de “superviviente” y no ha dejado de comprometerse públicamente con la difusión de un mensaje positivo, aprovechando la notoriedad de su proyección social. Es referente preciso de determinación y optimismo la imagen y el mensaje de Sandra Ibarra son en ellos símbolo y aliento para seguir adelante.Transmite su mensaje con serenidad y convicción, y utiliza un lenguaje preciso que llama a las cosas por su nombre,desterrando la terminología bélica para desmitificar la enfermedad: “No nos hacen daño las cosas sino la idea que tenemos de las cosas”.El cáncer impidió que desarrollara completamente su vocación de modelo y comunicadora, pero no que utilizara las herramientas de ambas profesiones para hacer llegar su mensaje en el fondo, con un lenguaje preciso y bien utilizado, y en la forma, sirviéndose de su presencia para subrayar la importancia del cuidado físico de los pacientes: ”El principio del descuido físico es el principio del descuido emocional”.
Tenaz, trabajadora y con una enorme fuerza de ánimo, decidió en marzo de 2008 profesionalizar todos estos esfuerzos de comunicación durante años a través de colaboraciones, conferencias, encuentros y artículos, creando la Fundación Sandra Ibarra de Solidaridad Frente al Cáncer.